domingo, 27 de julio de 2014

MARATÓN DE LAS TUCAS

OBJETIVO CUMPLIDO. Éste sería lo que mejor definiría mi última carrera de la temporada y es que tenía la espina clavada del año pasado ya que acabé con muy malas sensaciones. Este año ha sido distinto, pese a sufrir algún percance, el balance es muy positivo ya que en ningún momento  esperaba bajar tanto tiempo.

Pero vamos a empezar por el principio. El viernes tocaba recoger el dorsal y pasar el control de material. Después de estar sobre  1 hora para ello (vaya descontrol) tocaba ir al apartamento a descansar para estar a tope para la carrera.

Suena es despertador a las 7, tengo una hora por delante para desayunar y acabar de preparar las cosas antes de salir desde Cerler hacía Benasque. Lo mejor de todo es estar desayunando con estas vistas ¡qué pasada!


A las 8 y cuarto estoy por la zona de salida, quedan 45 minutos para que empiece la carrera y el ambiente es impresionante. Aprovecho para saludar a varios amigos y a la línea de salida que para variar voy un poco tarde y me toca colocarme más o menos por la mitad, menos mal que los primeros kilómetros son de pista ancha y se puede adelantar bien.


Dan la salida a las 9 en punto y a la faena, primeros 300 mts hasta que salimos de Benasque a ritmo tranquilo y una vez salimos me pongo por la derecha y empiezo a ganar posiciones para buscar un grupo que lleve un buen ritmo. Sobre el kilómetro 1 y medio cojo a Carlos, Rafa y Palomo con los que comparto el siguiente kilómetro, pero decido tirar un poco más adelante ya que en estos 12 primeros kilómetros es donde mejor me defiendo y tengo que aprovechar ya que me encuentro muy cómodo.

Sobre el kilómetro 7 me alcanza Carlos, con el que compartiré los siguiente 13kms hasta la cima del collado de La Plana. Van pasando los kilómetros corriendo casi todo el rato y llegamos al primer control y avituallamiento en el refugio de Estós. Las sensaciones son muy buenas, mucho mejor de lo esperado. Ahora tocan 4 kilómetros de senda y la subida al collado.

Sigo con Carlos y un par de corredores más por la senda hasta que en el kilómetro 15 aproximadamente salto un pequeño río y piso en el fango, el problema es que se me hunde la pierna hasta la rodilla y la zapatilla se queda dentro. Carlos intenta echarme una mano con el bastón pero la zapatilla no sale, así que me toca tumbarme en el suelo y meter el brazo para sacar la zapatilla... Imaginaos como sale la zapatilla y como acaba mi camiseta, pantalón, además del brazo hasta más arriba del codo.

Una vez superado el traspié toca subir al collado, 4 kilómetros muy duros, sobretodo el último kilómetro y medio que es muy técnico. Aún así consigo llegar a la cima en menos de 3 horas y entre los 30 primeros. Ahora toca lo bueno, la bajada, madre mía que torpe soy cuando es bajada técnica. Llegado a este punto Carlos tira para adelante, impresionante como baja este tío, imposible seguirle.

Voy salvando los casi 5 kilómetros hasta el refugio de Ángel Orús con más pena que gloría, pero llego bastante entero, sé que a partir de aquí me quedan 2,5 kms técnicos y luego 5 kilómetros de pista que es donde mejor me defiendo y donde puedo recuperar alguno de los puestos que he perdido en la parte técnica. El problema llega cuando a falta de poco más de un kilómetro para llegar a la pista, me tuerzo el tobillo y la cosa pinta mal. Me hace bastante mal y paro a sentarme un rato, me echo agua fría y decido bajar poco a poco a ver cómo responde.

Por suerte parece que bien y puedo seguir, pero poco después me lo vuelvo a torcer y esta vez duele mucho, veo que la cosa se pone fea  y me toca andar mucho rato, decido hacer el kilómetro que me queda hasta la pista andando para evitar otro traspié.

Una vez llego a la pista me es imposible bajar rápido, me duele mucho y tengo que ir a ritmo tranquilo. Voy perdiendo puestos, pero no me preocupa, en la cabeza me ronda la idea de retirarme en Eriste donde están esperándome Alba y mi suegro.

Por fin llego a Eriste, Alba se asusta al ver que vengo cojeando y con los ojos llorosos. Le digo que quizás me retire, pero ellos me animan porque voy muy bien de tiempo y entre los 50 primeros (menos mal que  les hice caso y decidí seguir). Quedan 9 kms, hay que apretar los dientes y echar el resto pero el tobillo no me deja dar el 100%.

Después de un primer kilómetro llano, tocan 4 de subida hasta Cerler, ahí el tobillo no me molesta ya que se hacen prácticamente andando y el dolor se puede aguantar. Voy recuperando puestos y en esos 4 kilómetros adelanto a unos 10 corredores. Una vez arriba toca bajar por la senda que une Benasque y Cerler, 4 kilómetros muy corribles pero que tal y como llevo el tobillo es imposible por lo que me adelantan unos 15 corredores ya que mi ritmo es prácticamente andando.

Por fin llego a Benasque, miro el reloj y voy a ser sub 6h30min, con lo mal que pintaba en el km26 cuando me torcí el tobillo... Consigo para el crono en 6h20min ¡¡¡Tiempazo!!!  Y entrando el 52 de casi 900 corredores.


Una vez ya sentado y analizando la carrera, he sacado varias conclusiones:
- La mejora de tiempo es más por la mala carrera que hice el año pasado.
- El haber tenido que levantar el pie del acelerador por las caídas, me da margen de mejora para el año que viene, que espero llegar aún mejor preparado ya que pese a hacer una gran carrera, lo mío es el asfalto...

- Y lo mejor de todo, que debido a esos últimos 16kms sin forzar la máquina, hoy me he lenvantado sin  apenas agujetas, así que tampoco me puedo quejar jajaja!!!

Para despedirme, quiero felicitar a todos los que conseguisteis vuestros objetivos en las distintas categorías, pero en especial a Carlos, que a parte de hacer un carrerón (para el crono en 6h1min entrando el 27) paró a echarme una mano cuando perdí la zapatilla, ¡¡¡eres un crack!!!

¡¡¡Que empecéis bien la semana!!!

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