martes, 29 de julio de 2014

BALANCE DE LA TEMPORADA

Después de correr el pasado sábado la Maratón de las Tucas, doy por finalizada la temporada con muy buen sabor de boca. Empecé la temporada fuerte, con mi debut en una maratón de asfalto a finales de septiembre, la elegida no podía ser otra que la de Zaragoza.

El resultado fue positivo aunque sufrí más de lo esperado para conseguirlo, ya que paré el crono en 2:59:49, cuando el objetivo era ser sub3h. El gran problema fue preparar la maratón en verano, algo que se hace bastante cuesta arriba, sobretodo si están por el medio las vacaciones.


Después de tomarme unas semanas de descanso, empecé a entrenar de nuevo a principios de noviembre, pero unos problemas que tuve de rodilla que no me dejaron correr en condiciones hasta finales de diciembre. A partir de enero las molestias desaparecieron del todo y ya pude empezar a entrenar en condiciones.

A partir de ahí, tenía 2 meses y medio para preparar a conciencia la maratón de Barcelona, con varias carreras por el camino para ver como iban respondiendo las piernas a los entrenamientos.

En primer lugar corrí La Invernal de Motorland, una maratón por relevos en la que conseguimos ser segundos y las sensaciones fueron muy buenas, haciendo mis 2 vueltas al trazado del circuito alcañizano a muy buen ritmo.

Poco después tocaba la 10k del Roscón, a la que iba con la idea de bajar mi mejor marca (35:53) unos segundos, pero no esperaba conseguir el sub35 que hice (34:46). Todo sea dicho, las condiciones climatológicas fueron perfectas.


Después de la inyección moral que supuso mi mejor marca en 10k, 20 días después tocaba ir a la media maratón de Barcelona con la idea que conseguir bajar mi 1:18:11 del año anterior. Esperaba estar en 1:16 alto ó 1:17 bajo, pero la cosa fue mucho mejor consiguiendo parar el crono en 1:16:10. Ya sólo quedaba un mes para la primera gran cita, la maratón de Barcelona.

Me presentaba en la salida de la maratón con muchas ganas, pero con la idea clara de que, pese a llegar en muy buen estado de forma, en casi 3 horas pueden pasar muchas cosas. Desde el principio me puse con el globo de 2:45 con la idea de intentar llegar con él a meta, pero sabía que era mucho pedir y que el objetivo era ser sub2:50. Los últimos kilómetros me descolgué y conseguí parar el crono en 2:48:10, que para ser mi segunda maratón, no me puedo quejar…

Una vez completada la primera mitad de la temporada tocaba el cambio de tercio a la montaña. Pese a ello, aún corrí 3 carreras más de asfalto (10k Alcañiz y la media y 10k de Zaragoza) con no muy buenos resultados, pero las ganas de correrlas, ya que son fijas en el calendario, me pudieron.

En lo que respecta a las carreras de montaña, tampoco me puedo quejar. Los resultados han sido muy buenos en las 4 que he corrido, ya que conseguir ganar la TMT25 Nocturna y la TMT12, además de quedar séptimo en la media maratón de Sobrarbe. Pero el plato fuerte era este fin de semana pasado con la Maratón de las Tucas, el objetivo era quitarme la espina de la mala carrera del año pasado. Este año llegaba mejor preparado, no tanto como me hubiese gustado, pero mucho mejor. El resultado ya lo sabéis, 6h20min en una maratón de montaña que todo el mundo que la corre se sorprende por su dificultad y dureza.


Ahora toca descansar y cargar las pilas para en septiembre estar a tope y empezar a preparar la Behobia, que será la primera gran cita de la temporada.

El jueves 18 de septiembre estaré por aquí de nuevo contando mis aventuras ¡¡¡Que paséis muy buen verano y nos vemos a la vuelta!!!


No hay comentarios:

Publicar un comentario