martes, 3 de junio de 2014

TMT12

Aunque la gran mayoría ya sabéis el desenlace final de la carrera, ésta es mi crónica de la carrera que corrí el sábado pasado 15 horas después de acabar la TMT25 Nocturna:

El sábado tenía la intención de aguantar en la cama lo máximo posible para recuperarme en condiciones. Entre unas cosas y otras, me echaba a la cama que eran más de las 3 de la mañana por lo que por una vez, me echaba a dormir sin poner despertador. Pero nada, pasados pocos minutos de las 9 mis queridos vecinos deciden ponerse a jugar y chillar, por lo que se acabó el relax…
Me daba un poco de miedo levantarme de la cama, a ver si me dolía algo más de la cuenta y no podía ir a correr.

 Pongo el primer pie en el suelo y todo marcha bien, vamos a por el otro y arriba, parece que esta todo en su sitio. La rodilla molesta un poco, algo que es normal después del tortazo, pero no hay excusa para no correr.

Aprovecho la mañana para hacer unos recados (no todo va a ser correr este finde), pero pronto para casa ya que quiero comer a la 1 para luego sentarme un rato en el sofá a reposar la comida hasta las 4 que hago la mochila y me voy para La Puebla.

Una vez allí sobre las 4 y media, me pongo la ropa de faena y me voy hacía la salida a ver como van las demás carreras que ya están en marcha. La temperatura no es mala del todo, parece que afloja el calor y el cierzo, pero se avecina tormenta (como todo el mundo decíamos, es lo que le faltaba a la TMT ya que cada año nos toca una sorpresa nueva).

Después de hablar con varios amigos toca pasar el control de material y a calentar un poquillo. Hago un trote suave y un par de progresivos en los que me noto que las piernas no están frescas, pero es lo que me esperaba.

Dan la salida y se repite lo mismo del viernes por la noche, 2 corredores tiran del grupo y yo decido unirme a ellos. Pasa el primer kilómetro que es llano y toca empezar a subir. Del 2 al 6 es donde se concentra todo el desnivel (unos 300 mts), a partir de ahí una bajada y 5 kilómetros más o menos llanos pero con algo de cierzo.


Subimos la primera cuesta más o menos bien, parece que las piernas responden y en la segunda veo que a mis compañeros les cuesta un poco más seguir el ritmo por lo que decido apretar los dientes e intentar abrir hueco. Una vez hago cima viene una bajada un poco técnica (cómo he mejorado en este tipo de bajadas en el último año, antes era demasiado prudente y es donde realmente se puede sacar ventaja).

Después de la bajada una recta en ligera subida de unos 500 mts y empiezan 3 kilómetros de sendas con sube y bajas. Empiezo la primera de las cuestas andando, las piernas están pagando el esfuerzo del día de antes. Decido no mirar atrás, pero estoy convencido de que me van a coger pero una vez estén a mi altura espero haberme recuperado para seguirles.
Pues estoy equivocado, hago cima y no han llegado a darme caza, eso es una inyección de moral para atacar los 7kms que me quedan. Empiezo a coger un buen ritmo por las sendas a la vez que voy pidiendo paso a mis compañeros de otras carreras que ya llevan encima algunos más de 40kms. Todos se apartan sin problemas y no me hacen perder tiempo, alguno me pregunta si soy de la de 12kms y cuando les respondo que sí, parece que ya se quedan más tranquilos jejeje!!!

Llego al avituallamiento que está en el kilómetro 6 más o menos y me bebo un trago de agua para tomarme un gel, pero al final decido no tomarlo, me encuentro bien y no me voy a arriesgar a que me pueda sentar mal. Toca bajar las escaleras de la ermita y esperan 5 kilómetros por pista ancha en los que todo indica que va a molestar el cierzo.

Empiezo a coger un ritmo muy bueno por debajo de 4 min/km y poco a poco voy adelantando a muchos amigos de la TMT50 y TMT100 que me animan a la vez que yo a ellos, ¡¡¡venga, que ya no queda nada!!! Echo una mirada hacia detrás y no veo al segundo, por lo menos le saco 1 kilómetro, así que los últimos 2 kilómetros me los tomo con más calma, quiero disfrutar del momento.


Llego a la meta y paro el crono en menos de 54 minutos, un muy buen ritmo ya que son 12kms pero con bastante desnivel. No me lo creo, ¡¡¡he hecho doblete!!! Muchos amigos vienen a darme la enhorabuena y a ver qué tal me encuentro ya que el desgaste de los dos días es considerable, aunque todo sea dicho, la alegría puede con el dolor.

Después de una buena ducha, merendar, recoger el premio y saludar a muchísimos amigos que todavía no había visto porque estaban corriendo a la vez que yo en otras distancias toca ir para casa y pedir una buena pizza que este finde me lo he ganado jajaja!!!


Y nada más, espero que os hayan gustado estas dos crónicas y que no se os hayan hecho muy pesadas. Después del domingo y lunes de descanso, hoy ha tocado volver a los entrenamientos con alguna molestia. A ver como voy recuperando y el jueves decidiré si corro este domingo la 10k de Zaragoza o no.

Hasta el jueves!!!



2 comentarios:

  1. Deja algo para los demas... que eres un abuson!! jejejeje. Enhorabuena, de nuevo!!

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    1. Para una vez que subo a lo más alto, hay que aprovechar... Muchas gracias campeón ;-)

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