domingo, 2 de marzo de 2014

MIS TESOROS

No sė vosotros pero yo tengo mis tesoros, son esas cosas que sólo toco yo o al menos eso es lo que creía. Ellos estån formados por sólo 3 cosas que hasta ahora eran intocables, o al menos eso creía.

En primer lugar está la moto que a día de hoy es el único de las 3 que sigue siendo intocable. El hecho de que a Alba no le gustan las motos juega una baza importante en ello, así que si algún día voy a la plaza de parking y no está la moto… ¡¡¡Houston tenemos un problema, y gordo!!!

En segundo lugar está la play. Mi querida consola con la que he invertido tantísimas horas y estos 2 últimos años debido a que invierto mi tiempo de ocio en salir a correr, la tengo un poco abandonada, aunque siempre acabo sacando algún hueco para echar una partidilla. Alguna vez he perdido el control total sobre ella debido a que Alba la ha utilizado para ver alguna serie o película en ella, pero bueno, es un mal menor.

Y en tercer lugar viene mi reloj. Mi querido Suunto pensaba que también era intocable, pero estaba engañado, poco a poco he ido perdiendo su exclusividad y ahora mismo ya no se quién manda más sobre él.


Esto es como todo, tu mujer se anima a iniciarse en el running y pasas a ser el hombre más feliz del mundo, vas a compartir hobbie y podrás llevar conversaciones relacionadas a él con total normalidad y sin que te mire como un bicho raro.

Poco a poco las visitas al Decathlon son más frecuentes y mientras tú estás en la sección hombre, ella se va a sección de mujer y compramos lo necesario. Ahora que ya está equipada hay que mirar unas zapatillas decentes, pues venga unas Brooks con buena amortiguación para que no haya problemas.

Pues ahora que ya está todo vámonos a correr, ella dice el ritmo y yo me pongo al lado y le doy conversación para que se le haga ameno a la vez que le marco el ritmo, toda una liebre jejeje!!!

Después de esto pasamos al: “Déjame llevar a mi el reloj que voy más cómoda mirándolo”, pues nada, lleva tú el reloj y yo voy al lado dándote conversación, todo bien hasta que llega el día en que no llevamos los mismo horarios de trabajo y solo salir el fin de semana le parece poco, empieza a salir sola con el reloj. Que a todo esto, ya ha pasado de salir a correr, a salir a entrenar.

Hasta ahí todo más o menos normal, pero esta semana ya me he dado cuenta de que he perdido el control de mi reloj. Cuando el lunes por la noche me pregunta: ¿Cuándo entrenas esta semana? Yo contesto con total normalidad: “Pues martes, miércoles y jueves” y aquí viene la pregunta del millón: ¿Y necesitarás el reloj no? Entonces me acabo de dar cuenta de que esto pinta mal, muy mal.

Sí, decido cambiar mi entrenamiento para que ella pueda tener disponible el reloj para salir a entrenar (¡¡¡que buen marido soy jajaja!!!). Ya sé que la solución es fácil, comprar un reloj para ella, pues ya lo hice. Le compré un pulsómetro, ya que como iba a ser un hobbie en común, pues con mi reloj para saber el ritmo y kilómetros sobraba, así que un pulsómetro para ella y así ver como va de pulsaciones. Pero parece que no es suficiente así que habrá que empezar a buscar una buena oferta y comprar otro para evitar este problema…

Nada más por hoy, ha sido un post distinto pero que me apetecía contaros algo distinto, relacionado con nuestro hobbie, pero dejando de lado los entrenamientos y buscando un punto más divertido.

Espero que hayáis pasado buen finde de carnavales, hasta el martes!!!



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