martes, 25 de febrero de 2014

QUE LLEGUE EL DÍA

Hoy hablando con mi amigo Álex, comentábamos que ya teníamos ganas de que fuese la maratón y es que el hecho de llevar varios meses preparándola y llevando un entrenamiento que seguir al dedillo, al final acaba quemando un poco.

A los que como a mí, nos gusta llevar un entrenamiento un poco “anárquico” este tipo de planes nos cuestan un poco seguirlos. Yo todas las semanas hago mi sesión de series y algunas semanas incluso hago 2 veces, pero las series que me apetece en ese momento, cosa que cuando estás siguiendo un plan, no es muy recomendable.

Partiendo de la base de que, como ya he comentado varias veces, me gusta hacer series, no quita que haya días que el entrenamiento que te toca no te apetezca. Además soy de hacer series cortas y todas las que son inferiores a 2000 me gusta, pero de ahí para arriba ya me cuesta más animarme a hacerlas.

Hasta este año, nunca había hecho series de 3000 y 4000, cosa que me ha tocado un par de veces de cada y la verdad, que largas se me hacían… Pero es la historia de siempre, nadie nos obliga y el que algo quiere, algo le cuesta. También hay que tener en cuenta que yo soy novato en los 42 kilómetros y estaba acostumbrado a preparar 10k y media maratón, por lo que el dar la talla en la maratón conlleva una serie de “sacrificios” que hay que asumir. Esperemos que den resultado.


Volviendo al tema con el que he empezado el post, también tengo ganas de que sea ya la carrera porque me encuentro como nunca y lo quiero aprovechar. Las series las estoy haciendo más rápido y recuperando muy bien, además en las tiradas largas me encuentro muy cómodo a ritmos rápidos. Lo bueno es que a partir de la semana que viene ya toca ir bajando la intensidad de los entrenamientos, la faena ya está hecha y solo cargar las pilas para llegar al 100% al 16 de marzo.

Hasta el jueves!!!



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