martes, 26 de noviembre de 2013

SABER EL PORQUÉ

Es importante cuando te lesionas, el saber qué es lo que te pasa para poder seguir el tratamiento adecuado y volver a la rutina cuanto antes. Pero yo creo que aún es más importante el saber el motivo de la lesión, es decir, saber si hemos hecho algo mal para que no vuelva a pasar. Como soy de las personas que le dan muchas vueltas a la cabeza y me gusta tener todo lo más controlado posible, es lo que he estado haciendo esta última semana.

Después de los problemas que he tenido este mes con el tensor de la fascia lata me he dado cuenta de que siempre se aprende algo nuevo y después de mucho mirar por internet, creo que he dado con el motivo.

Al principio pensaba que era problema exclusivo del desgaste de la parte externa de una de las plantillas, pero después de mirar varios artículos y leer varios foros, creo que he dado con el principal causante. Hace 3 semanas estuve haciendo series en un recorrido cuadrado de unos 800 metros en el cual hice 8 series de 1km, vamos, una vuelta y pico cada serie. El problema fue hacerlas todas en el mismo sentido y aunque parezca una tontería (siempre hago las series en línea recta), debido a la fuerza centrípeta, hace que se cargue más la pierna de dentro que la de afuera, que es lo que me ha pasado a mi. Ya había oido algo parecido con las pistas de atletismo, que no entrenan siempre en el mismo sentido para no cargar más una pierna que la otra. Solución, alternar el sentido de las vueltas o buscar un recorrido con pocos giros.

Pese a este problema, no hubiese ido a más si no fuésemos, al menos yo lo soy, tan inconscientes, ya que es la historia de siempre: “si te hace algo mal, para”, pues nada, como parece que es poca cosa, sigues entrenando, te pones un poco de hielo, algún anti-inflamatorio y como parece que el dolor no va a más, ya desaparecerá. Pero el día que haces un entrenamiento un poco más exigente, el dolor va a más y entonces te toca parar porque es imposible seguir. Si el primer día hubiese buscado solución, el problema estaría resuelto mucho antes y estando menos tiempo sin entrenar, pero somos así, o al menos, soy así.

Por otro lado esta el calentar y estirar cómo debe de ser. Yo siempre caliento antes de entrenar y estiro después, pero hay veces que no les dedico el tiempo que se merece. Este problema se lo podemos achacar a que casi todos vamos con el tiempo más o menos justo y siempre con prisas, factor que también influyó ese día. Había quedado y debido a ello, el calentamiento no fue el más adecuado y los estiramientos, más o menos lo mismo, los justos y a marchar.

El gran problema fue, que ese día se juntaron varios factores y si añadimos que no he parado cuando debía, pues el problema ha ido a más y he tenido que parar sí o sí. Ahora sólo queda escarmentar y aprender.. Yo mientras tanto, sigo entrenando sobre la bici, no me queda otra.

El jueves os cuento como va la cosa.


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